La escollera de Playa Miramar, el corazón turístico de Tamaulipas, enfrenta una crisis que va más allá de lo visual: una población de mapaches fuera de control y con evidentes signos de enfermedad. La diputada local Cynthia Jaime Castillo alzó la voz para denunciar que, hasta el momento, el Ayuntamiento de Ciudad Madero no ha tomado cartas en el asunto, dejando este problema de salud pública en el olvido.
El panorama es preocupante. Según la legisladora, muchos de estos animales presentan daños severos en la piel, presuntamente sarna, y carecen de cualquier tipo de supervisión veterinaria. Al ser una especie que puede portar rabia, su interacción constante con los turistas representa un riesgo latente que no ha sido atendido con un censo oficial ni con estrategias de control sanitario.
¿Qué está pasando con los «juanchos» de la escollera?
La diputada subrayó que la falta de regulación ha permitido que los visitantes alimenten a los mapaches con comida chatarra, lo que altera su conducta y agrava sus enfermedades. «No comen bien porque están acostumbrados a chicharrones y botanas», lamentó, señalando que esta práctica es dañina tanto para los animales como para el entorno.
La propuesta no es el sacrificio, sino la protección y el control. Jaime Castillo, impulsora de la Ley de Protección a los Animales, recordó que los municipios tienen la obligación de contar con direcciones de protección animal con presupuesto propio. El llamado es urgente: establecer convenios con clínicas veterinarias para atender a los ejemplares enfermos, iniciar un programa de esterilización y, sobre todo, garantizar la seguridad de las miles de familias que visitan Miramar cada año.




