La música regional mexicana y popular colombiana están de luto, pero más allá de las listas de éxitos, lo que hoy conmueve al mundo es la historia de una amistad inquebrantable. El video de Luis Ángel «El Flaco» cantando en el funeral de Yeison Jiménez no es solo contenido viral; es el cumplimiento de una promesa entre dos hombres que compartieron mucho más que un escenario.
Una amistad sin fronteras
Aunque uno nació en la cuna de la banda sinaloense y el otro en el corazón de la música popular de Colombia, «El Flaco» y Yeison forjaron un vínculo estrecho en los últimos años. Se apoyaron en lanzamientos, compartieron consejos de carrera y, sobre todo, celebraron la vida cada vez que coincidían.
Fuentes cercanas aseguran que entre ellos existía ese «pacto de músicos»: el que se quedara, despediría al otro con lo mejor que saben hacer, que es cantar.
»Mi último deseo»: El himno que se volvió realidad
La elección de la canción no fue casualidad. «Mi último deseo», uno de los éxitos más grandes en la voz de «El Flaco», dice textualmente: «Y el día que yo me muera, no quiero que lloren… quiero que me lleven música».
Al cantar este tema frente al féretro, Luis Ángel transformó la letra en un mandato cumplido. Los asistentes al funeral describen la atmósfera como «eléctrica y dolorosa», pues la voz del sinaloense se quebró en varias ocasiones, reflejando un duelo humano que ninguna cámara puede fingir.
La reacción de los fans: «Eso es un amigo de verdad»
En redes sociales, la respuesta ha sido una ola de respeto. Miles de usuarios han dejado comentarios resaltando la valentía de «El Flaco»:
»Qué difícil cantar con el alma rota, mi respeto para El Flaco».
»Yeison se fue como un grande, escuchado por su hermano».
»Esa canción nunca volverá a sonar igual después de hoy».







