Washington ha planteado al gobierno de Claudia Sheinbaum que fuerzas estadounidenses participen directamente en las redadas a sitios clandestinos. Aunque la propuesta dice que la Defensa mexicana dirigiría la misión y tomaría las decisiones, las tropas de EE. UU. estarían en la «primera línea» brindando apoyo, inteligencia y asesoría.
Lo que debes saber sobre esta tensión:
La respuesta de México: El gobierno mexicano ha descartado estas operaciones conjuntas. El secretario Omar García Harfuch ha sido claro: hay menos de 100 agentes estadounidenses autorizados en el país, todos desarmados, y tienen estrictamente prohibido participar en operativos terrestres.
El papel de la CIA y el Ejército de EE. UU.: La intención de Trump es que no solo sea inteligencia a distancia, sino acompañamiento físico en los operativos contra el fentanilo.
El riesgo diplomático: Funcionarios consultados advierten que, aunque la cooperación ha mejorado en 30 años (gracias al intercambio de datos con la DEA), una presión excesiva de Trump podría terminar rompiendo la relación bilateral en seguridad.
El contexto: Para México, permitir soldados extranjeros en operativos terrestres es una línea roja que vulnera la Constitución y la soberanía. Para Washington, es la única forma de garantizar que sus intereses en la lucha contra el fentanilo se cumplan con eficacia.




