Ciudad de México. — La tradición legal que dictaba el orden de los apellidos en las actas de nacimiento ha llegado a su fin. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha declarado inconstitucional la obligación de registrar a los recién nacidos anteponiendo automáticamente el apellido paterno, una práctica que durante décadas fue el estándar en el Registro Civil mexicano.
Con esta resolución, el máximo tribunal del país busca derribar estereotipos de género y garantizar el derecho a la identidad familiar. La decisión establece que la imposición del apellido del padre no es más que un reflejo de prejuicios históricos que limitan la libertad de las familias y refuerzan la desigualdad entre hombres y mujeres.
▪️Un paso hacia la igualdad: El acuerdo mutuo sustituye a la costumbre
El fallo, que contó con el respaldo de los nueve ministros, otorga ahora a las madres y padres la facultad de acordar libremente qué apellido aparecerá primero en el acta de sus hijos. Esta medida, que tuvo sus raíces en un fallo de 2025 y que ahora adquiere validez nacional, elimina cualquier mandato legal que favorezca el apellido del hombre por encima del de la mujer.
La Corte determinó que no existe una justificación constitucional para que el Estado decida el orden de los apellidos, permitiendo que la organización familiar se base en el consenso y no en una estructura jerárquica impuesta por el Registro Civil.
▪️Más allá de la tradición: Apellidos compuestos y nuevas combinaciones
El criterio de la SCJN ha abierto también la puerta a una visión más flexible de la identidad. Además del orden, el fallo reconoce la posibilidad de utilizar apellidos compuestos o combinaciones que incluyan más de dos apellidos, una práctica que anteriormente se encontraba prohibida por diversas normativas locales en varios estados de la República.
Esta ampliación del derecho a la identidad responde a la necesidad de reconocer la diversidad de las familias actuales, permitiendo que los ciudadanos decidan cómo quieren que su linaje y herencia familiar se vean reflejados legalmente.
▪️Un mandato para todo México: Hacia la actualización de los códigos civiles
Este precedente se convierte en una base vinculante, lo que significa que los códigos civiles de todas las entidades federativas deberán alinearse con este principio de no discriminación. Las oficinas del Registro Civil en todo el país estarán obligadas a respetar la voluntad de las familias sin anteponer criterios de género.
Con este paso, México se alinea con estándares internacionales de derechos humanos, asegurando que la inscripción de los menores sea un acto de igualdad y respeto a la libertad personal, dejando atrás las imposiciones históricas que condicionaban la identidad de los nuevos ciudadanos.




