Lo que pretendía ser una participación académica sobre el futuro de las Naciones Unidas se convirtió en un ríspido encuentro para el expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa. Este miércoles, un grupo de estudiantes mexicanos lo encaró con duros reclamos a su llegada al prestigioso Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po).
El exmandatario acudía a la cumbre “Se busca: un Secretario General de la ONU para un mundo fracturado”, pero antes de poder participar, fue recibido por gritos de “¡Asesino!” y exigencias de que abandonara el recinto. El momento, captado en video y viralizado en redes sociales, muestra a los jóvenes cuestionando frontalmente su legado en materia de seguridad.
🔎El costo humano bajo la lupa académica
La tensión no fue espontánea. Horas antes de su llegada, el periódico estudiantil del instituto, La Péniche, ya había preparado el terreno con un artículo crítico titulado: “El costo humano de la guerra contra las drogas: una reflexión crítica sobre la visita de Felipe Calderón a Sciences Po”.
En dicho texto, la autora Lucía Aguilar desglosó las consecuencias de la estrategia iniciada en 2006:
“Esta política no solo causó sufrimiento humano masivo… sino que tampoco logró mejorar la seguridad pública. Por el contrario, contribuyó a la fragmentación de los grupos criminales y a una escalada de la violencia”.
▪️Críticas por la «herencia» de violencia y el caso García Luna
Los estudiantes basaron sus reclamos en las cifras de su sexenio, donde la violencia se duplicó, dejando un saldo de más de 280 mil muertes. Los manifestantes reprocharon que Calderón se presente en foros internacionales a «dar lecciones» de gobernanza, mientras México aún lidia con la crisis de seguridad heredada de su administración.
Un punto central de la protesta fue la mención a Genaro García Luna, quien fuera su secretario de Seguridad y que actualmente purga una condena en Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico. Para los jóvenes en París, la gestión de Calderón representa un «deterioro a largo plazo» de las instituciones mexicanas que no puede ser ignorado en el ámbito académico internacional.
▪️Un silencio que dice más que mil palabras
Ante los gritos de “¡Asesino, lárgate!”, el expresidente optó por no responder de inmediato a los cuestionamientos directos de sus connacionales. El incidente ha reabierto el debate en redes sociales sobre la responsabilidad histórica de los exmandatarios y el papel de las instituciones educativas de élite al invitarlos como conferencistas.




