Un evento de seguridad nacional se registró en la frontera norte tras la detección de aeronaves no tripuladas, presuntamente operadas por un cartel mexicano, en espacio aéreo estadounidense. Esta situación derivó en el cierre temporal del Aeropuerto Internacional de El Paso y zonas aledañas en Nuevo México, afectando las operaciones comerciales hasta que la amenaza fue declarada como neutralizada.
Intervención militar y restricciones de la FAA
El Departamento de Guerra de Estados Unidos confirmó la toma de medidas para desactivar los drones detectados. Paralelamente, la Administración Federal de Aviación (FAA) emitió una restricción que, inicialmente, proyectaba una duración de diez días por «razones especiales de seguridad».
Durante el periodo de alerta, se advirtió a los pilotos que cualquier violación a la zona restringida podría resultar en detenciones, cargos penales e incluso el uso de fuerza letal si se percibía una amenaza inminente. Actualmente, las autoridades estadounidenses han determinado que ya no existe riesgo para los viajes comerciales, permitiendo la reapertura de las actividades.
Postura del Gobierno de México
Ante los hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que no se cuenta con evidencia interna que confirme el uso de drones por parte de organizaciones criminales en la zona fronteriza. La mandataria subrayó que el espacio aéreo mexicano no sufrió interrupciones y que el gabinete de seguridad se encuentra investigando el origen de los reportes.
La administración mexicana ha hecho un llamado a evitar conclusiones anticipadas y a mantener el diálogo bilateral a través de canales institucionales. Se espera que en los próximos días se obtengan detalles adicionales por parte del gobierno estadounidense para esclarecer las causas exactas que motivaron la medida de emergencia.
Contexto y antecedentes en la frontera
El Aeródromo Militar Biggs ha sido utilizado históricamente por agencias como la DEA para monitorear las actividades de los carteles en México. Aunque se conoce que estos grupos operan drones, analistas de inteligencia han señalado previamente una reticencia por parte de los carteles a cruzar la frontera debido a la contundente capacidad de respuesta de las fuerzas estadounidenses, un escenario que parece haber cambiado con este reciente incidente.



