Un trágico accidente automovilístico ha silenciado la única voz que contradijo la narrativa oficial del Gobierno de Estados Unidos sobre un tiroteo fatal ocurrido en marzo de 2025. Joshua Orta, de 25 años, murió este fin de semana en un percance vial no relacionado con la investigación federal, según confirmaron autoridades locales a The New York Times.
Orta era la pieza fundamental en la demanda civil y el escrutinio público que rodea la muerte de su amigo de la infancia, Rubén Ray Martínez, quien fue abatido por un agente de ICE el año pasado.
▪️Versión oficial vs. Testimonio de Orta
El caso de Rubén Martínez ha generado un intenso debate sobre el uso de la fuerza letal en la frontera. Las discrepancias entre ambas versiones son profundas:
La versión de ICE: Las autoridades federales sostienen que Martínez, de 23 años, se negó a obedecer las órdenes de bajar de su vehículo, lo que provocó que el agente abriera fuego al sentirse amenazado.
El testimonio de Orta: Joshua, quien viajaba en el asiento del copiloto, declaró bajo juramento que ambos estaban intentando cumplir con las instrucciones de los agentes. Según sus palabras, estaban tratando de dar vuelta al automóvil cuando la situación se tornó caótica y el agente disparó de forma injustificada.
▪️Un vacío en la investigación
La muerte de Orta ocurre en un punto crítico del proceso legal. Al ser el único testigo presencial que se encontraba dentro del vehículo, su fallecimiento elimina la posibilidad de un contrainterrogatorio en un juicio y debilita la postura de la defensa de la familia Martínez.
»Su fallecimiento elimina a la única persona que se encontraba dentro del vehículo al momento del tiroteo y que había manifestado su intención de contradecir la explicación oficial», señala el reporte de NYT.
▪️Contexto de tensión fronteriza
Este caso ha sido tomado por organizaciones civiles como un ejemplo del riesgo que enfrentan los ciudadanos en operativos migratorios, incluso dentro de territorio estadounidense. La ausencia del testimonio vivo de Orta deja el caso en manos de pruebas forenses y grabaciones de cámaras corporales (bodycams), cuya existencia o claridad ha sido cuestionada previamente por los abogados de la familia.




