Lo que inició como una transición constitucional ha derivado en una crisis de falta de pagos. Un grupo de aproximadamente 250 jueces y magistrados que dejaron sus cargos tras la reciente reforma judicial se manifestó este día con cacerolas y cucharas en mano. La protesta tuvo lugar frente a dos de los edificios más emblemáticos del poder en México: el Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
▪️Un año de incertidumbre: El origen del conflicto
Los manifestantes recordaron que ha pasado más de una vuelta al calendario desde que fueron separados de sus funciones. Estos antiguos integrantes del Poder Judicial decidieron declinar su participación en la elección judicial, una figura clave dentro de la nueva normativa. Sin embargo, aseguran que, a pesar de haber cumplido con los procesos legales, su situación económica permanece en un limbo administrativo.
▪️Pagos pendientes: Pensiones y liquidaciones en juego
El núcleo de la inconformidad radica en el incumplimiento de los compromisos financieros establecidos en la propia reforma constitucional. Según los afectados, el Órgano de Administración Judicial ha retenido durante seis meses los siguientes conceptos:
Pensiones complementarias: Prestaciones que aseguran el retiro digno de los juzgadores.
Indemnizaciones por cese: El pago correspondiente por el término de la relación laboral.
Los antiguos magistrados advierten que las movilizaciones no cesarán hasta que las instituciones correspondientes garanticen el cumplimiento de estas obligaciones legales, las cuales consideran un derecho inalienable tras años de servicio en la judicatura.




