El sistema de salud en Tamaulipas enfrenta un nuevo y grave señalamiento de violencia de género. La doctora Fátima Treviño denunció públicamente haber sido víctima de acoso y hostigamiento sexual durante su internado de pregrado en el Hospital General de Zona número 15 del IMSS, en Reynosa, señalando directamente a un mando administrativo de la institución.
Los hechos, que habrían ocurrido en febrero de 2025, exponen no solo una agresión individual, sino una presunta cadena de negligencias por parte de las autoridades hospitalarias, quienes, lejos de proteger a la víctima, habrían optado por normalizar la conducta del señalado.
▪️Una guardia de pesadilla en Urgencias
De acuerdo con el testimonio de la médica, el presunto agresor es el doctor Óscar R., quien se desempeñaba como coordinador de fin de semana. Treviño relata que, bajo el engaño de un trámite administrativo a las 02:00 horas en el área de urgencias, fue encerrada en una oficina donde el médico presuntamente realizó tocamientos inapropiados y conductas de hostigamiento.
La respuesta de sus superiores al reportar el incidente fue, en palabras de la doctora, desalentadora: «Él siempre ha sido así». Esta frase sugeriría que el comportamiento del médico era del conocimiento de la directiva, que incluso reconoció antecedentes del implicado en otras unidades médicas sin que esto derivara en sanciones previas.
▪️El laberinto de la (in)justicia institucional
La búsqueda de justicia de la doctora Treviño se ha topado con muros burocráticos en múltiples niveles:
Revictimización: El hospital propuso cambiarla a ella de horario o adscripción, afectando su formación académica mientras el señalado permanecía en su puesto.
Bloqueo Jurídico: En la subdelegación del IMSS se le negó la recepción de la queja formal, argumentando de forma extemporánea que habían pasado más de 30 días del suceso.
Parálisis en la Fiscalía: A pesar de existir una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, la víctima asegura que no ha habido avances ni citatorios tras meses de espera.
▪️Una herida abierta en el sector salud
Mientras la doctora Fátima continúa bajo tratamiento psiquiátrico y terapia para afrontar las secuelas de este evento, el médico acusado sigue en funciones dentro de la institución. Este caso no es aislado; se suma a las recientes denuncias de médicas residentes en el Hospital Infantil de Ciudad Victoria, evidenciando una crisis de seguridad y protocolos de género dentro de las instituciones de salud en el estado.




