La actividad económica en la frontera de Tamaulipas enfrenta uno de sus desafíos más amargos. En una reveladora rueda de prensa, la presidenta de la Mesa de Seguridad y Justicia en Reynosa, Valentina López, levantó la voz para visibilizar la grave problemática de la extorsión, revelando que el 66% de los empresarios en la región han sido víctimas directas de este flagelo.
⭕️El «cobro de piso»: Un impuesto criminal que devora utilidades
A diferencia de otras regiones del país donde la extorsión suele camuflarse detrás de una bocina telefónica, en Reynosa el delito ha tomado un matiz mucho más agresivo y personal. La líder empresarial explicó que la modalidad más recurrente es el llamado «cobro de piso», ejecutado por delincuentes que acuden físicamente a los establecimientos para exigir pagos periódicos.
»Es como un impuesto adicional a los costos de operación. En muchos casos, el monto que se paga por este concepto llega a ser mayor que la utilidad del propio negocio», lamentó López. Esta asfixia financiera ha provocado lo inevitable en varios casos: el cierre definitivo de cortinas y la pérdida de empleos locales ante la imposibilidad de sostener las cuotas exigidas por los grupos delictivos.
▪️El enemigo invisible: La cifra negra y el miedo a denunciar
Paradójicamente, a pesar de que la percepción de inseguridad en la ciudad se mantiene en niveles altos de acuerdo con las mediciones del INEGI, las estadísticas oficiales sobre este delito permanecen prácticamente en ceros. La titular de la Mesa de Seguridad atribuyó esta nula cultura de la denuncia al profundo temor a las represalias y a la desconfianza histórica hacia las corporaciones policiacas.
Sin embargo, Valentina López lanzó un voto de confianza hacia las instituciones al asegurar que, en los pocos casos donde las víctimas han decidido dar el paso y denunciar, las autoridades han brindado un seguimiento real que ha permitido avances en la procuración de justicia.
Para finalizar, recordó a la ciudadanía que existen canales seguros y totalmente confidenciales para reportar estos actos, como las líneas de denuncia anónima 089 y 086, herramientas clave para comenzar a arrebatarle terreno a la impunidad.




