La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fue tajante este domingo al asegurar que no existe ninguna incursión o actividad militar de los Estados Unidos dentro del territorio nacional. Sus declaraciones surgen como respuesta directa a los avisos emitidos por la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU., que alertaron sobre «maniobras militares» en regiones que incluyen el espacio aéreo mexicano.
▪️¿Qué está pasando en el espacio aéreo del Pacífico?
El conflicto informativo comenzó el pasado 16 de enero, cuando la FAA emitió cinco avisos (NOTAM) dirigidos a operadores aéreos estadounidenses. En estos documentos, se advierte de una “situación potencialmente peligrosa” en zonas marítimas del Océano Pacífico que abarcan desde México hasta Ecuador.
▪️Las regiones específicas bajo vigilancia preventiva son:
México (Golfo de California – MMFR)
Centroamérica (MHTG)
Panamá (MPZL)
Bogotá (SKED)
Guayaquil (SEFG)
Según la advertencia estadounidense, estas maniobras podrían generar interferencias en los sistemas de navegación de aviones civiles, lo que sugiere el despliegue de aeronaves militares operando sin transpondedores o con notificación mínima en aguas internacionales.
▪️ La postura de México: «Solo es preventivo», afirma la SICT
A pesar del lenguaje de alerta utilizado por Washington, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) de México emitió un comunicado para restarle gravedad al asunto. Según la dependencia mexicana, la medida es de «carácter preventivo» y no implica restricciones operativas para las aerolíneas ni para los pasajeros nacionales.
Durante su gira por Guanajuato y Querétaro, la presidenta Sheinbaum fue cuestionada sobre los detalles de estas maniobras:
“En territorio nacional, nada. No hay nada… la SICT ya emitió un comunicado”, respondió la mandataria antes de retirarse, enfatizando que las operaciones estadounidenses ocurren fuera de los límites jurisdiccionales de México.
▪️Operación «Lanza del Sur»: El contexto de seguridad regional
La vigilancia de la FAA coincide con un aumento de la presencia naval de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico oriental bajo la operación «Lanza del Sur». Esta estrategia tiene como objetivo el combate al narcotráfico mediante la destrucción de lanchas rápidas y la intercepción de cargamentos, principalmente cerca de las costas colombianas.
Sin embargo, el hecho de que la alerta se extienda hasta el Golfo de California ha encendido las alarmas sobre el alcance real de estas operaciones y si el gobierno mexicano ha otorgado permisos especiales para que aeronaves extranjeras realicen ejercicios de inteligencia cerca de sus costas. Por ahora, la administración Sheinbaum mantiene una postura de hermetismo y tranquilidad, asegurando que la soberanía aérea de México no está comprometida.




