El panorama político hacia el próximo sexenio comienza a dibujarse desde el norte. El gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, sorprendió este fin de semana al compartir métricas de la consultora Casa Aragón, las cuales reflejan un crecimiento significativo en el respaldo ciudadano ante una posible candidatura presidencial para el año 2030.
▪️El «salto» en las encuestas: De octubre a diciembre
Los números compartidos por el mandatario estatal muestran una tendencia al alza que ha captado la atención de analistas. Según el estudio:
En octubre de 2025, el apoyo a su figura presidencial se situaba en un 53.3%.
Para diciembre del mismo año, la cifra se disparó al 66.8%, un incremento de más de 13 puntos en apenas dos meses.
Aunque García Sepúlveda evitó emitir comentarios personales sobre los resultados, el gesto de publicar estas métricas envía un mensaje claro sobre sus aspiraciones a largo plazo, especialmente tras el accidentado proceso electoral de 2024.
▪️ Gestión estatal: Alta aprobación a cuatro años de gobierno
Más allá de las aspiraciones presidenciales, la encuesta también evaluó el desempeño actual del Ejecutivo en Nuevo León. A cuatro años de haber asumido el cargo, Samuel García ostenta una aprobación del 76.3%.
Este respaldo llega a pesar de los constantes roces con el Congreso local, las disputas por el presupuesto estatal y la vacante prolongada en la Fiscalía General de Justicia, temas que han marcado la agenda política de la entidad en los últimos meses.
▪️El fantasma de 2024 y la ruta hacia el 2030
Es imposible leer estos datos sin recordar el episodio de finales de 2023, cuando el gobernador solicitó licencia para buscar la presidencia, pero terminó retirándose de la contienda. Aquel conflicto escaló hasta la Suprema Corte, que designó a Luis Enrique Orozco como gobernador interino, bloqueando el plan original de García de dejar a Javier Navarro al frente del estado.
Hoy, con una aprobación robusta y un camino despejado de crisis inmediatas de sucesión, Samuel García parece estar preparando el terreno para lo que él mismo ha llamado en otras ocasiones «lo que sigue para México».




