A partir de finales de 2025, las reglas del juego en las fronteras estadounidenses han cambiado de forma definitiva. Lo que antes era un programa piloto o con excepciones para ciertos grupos, hoy es una realidad generalizada: todos los no ciudadanos, sin importar su origen o cargo, deben someterse a un escaneo facial biométrico para cruzar la frontera.
Bajo la norma «Recopilación de datos biométricos de extranjeros», la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ha eliminado las cortesías que antes existían para funcionarios o ciudadanos canadienses. Ahora, la tecnología es el primer filtro de seguridad.
▪️¿Cómo funciona el «ojo» de la CBP?
El proceso es rápido, pero extremadamente sofisticado. Al llegar a cualquier puerto de entrada o salida (ya sea por aire, mar o tierra), te encontrarás con cámaras de alta tecnología conectadas a una red cifrada. El sistema opera así:
Captura en vivo: La cámara analiza tus rasgos faciales en tiempo real.
Contraste inmediato: El software compara tu rostro con la fotografía de tus documentos de viaje (pasaporte o visa).
Veredicto digital: El sistema confirma tu identidad y te indica si puedes pasar o si debes acudir a una inspección secundaria.
▪️Seguridad extrema: El objetivo detrás del escaneo
Las autoridades han sido claras: no se trata solo de agilizar las filas, sino de crear una muralla digital. Este sistema permite a la CBP identificar a sospechosos de terrorismo, detectar fraudes de visado en segundos y, sobre todo, tener un registro exacto de quiénes se quedan en el país más tiempo del permitido por su permiso.
▪️Privacidad: Un expediente de 75 años
Aquí es donde radica la diferencia más grande según tu nacionalidad. Para los ciudadanos estadounidenses, el proceso es opcional y sus fotos se borran en 12 horas.
Sin embargo, para los no ciudadanos, el protocolo es riguroso:
✔️Almacenamiento: Las fotografías se conservan por hasta 75 años.
✔️Ubicación: Los datos residen en el Sistema de Gestión Biométrica de Identidad (IDENT).
✔️Propósito: Servirán como prueba histórica de que cumpliste con todos los protocolos de seguridad en cada uno de tus viajes.
Esta medida asegura que, desde ahora, tu rostro sea tu identificación más importante al pisar suelo estadounidense.




