Lo que comenzó como un viaje rutinario a la tienda terminó en una pesadilla legal y humanitaria en las calles de Mineápolis. Elvis Joel TE, un padre ecuatoriano con una solicitud de asilo pendiente, fue detenido junto a su hija de apenas dos años en un operativo que sus abogados describen como «depravado e indescriptible».
A pesar de que un juez federal emitió una orden de emergencia para liberar a la niña y prohibir su traslado fuera del estado, los agentes federales subieron a padre e hija a un avión con destino a un centro de detención en Texas, ignorando el mandato judicial durante horas críticas.
▪️Un operativo sin orden judicial y con cristales rotos
El relato de los abogados de la familia, revelado por The Guardian, describe una escena de terror doméstico. Según los documentos judiciales, los agentes de ICE entraron al patio de la vivienda sin una orden judicial.
En un momento de máxima tensión, un agente supuestamente rompió la ventanilla del coche del padre mientras la bebé aún se encontraba en el interior. Ignorando los ruegos de la madre y otros familiares que observaban aterrorizados desde la casa, los oficiales colocaron a la pequeña en un vehículo oficial que, según la defensa, ni siquiera contaba con un asiento de seguridad para niños.
▪️El desafío a la justicia federal
La abogada de la familia, Kira Kelley, inició una carrera contra el reloj logrando que un juez federal de Minnesota interviniera. El magistrado fue tajante:
20:10 horas: Prohibió el traslado de los detenidos fuera del estado.
21:30 horas: Ordenó la liberación inmediata de la niña bajo la custodia de su abogada para evitar un «daño irreparable».
Sin embargo, para cuando la orden de liberación se firmó, el gobierno ya los había enviado en un vuelo hacia Texas. No fue sino hasta el viernes por la tarde cuando, tras la presión legal, los funcionarios trasladaron de regreso a la menor a Minnesota para reunirla con su madre.
▪️El contexto: Una represión agresiva
Este caso no es un hecho aislado. Ocurre apenas 48 horas después de la detención de Liam Ramos, un niño de cinco años también en Minnesota, lo que ha desatado una ola de críticas internacionales hacia la administración de Donald Trump.
“El horror es realmente inimaginable”, declaró la abogada Irina Vaynerman. “La depravación de todo esto es indescriptible”.
Mientras la niña de dos años ya descansa en su hogar, su padre, Elvis Joel, permanece bajo custodia en Minnesota. Sus abogados insisten en que no tiene antecedentes penales y que su proceso de asilo sigue vigente, cuestionando la legalidad de una detención que puso en riesgo la integridad de una recién nacida en suelo estadounidense.




