Se terminaron los privilegios de largo plazo para la FIFA. El Gobierno Federal confirmó que, a diferencia de ediciones anteriores, los futbolistas que participen en los partidos de la Copa Mundial 2026 en territorio mexicano tendrán que pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) correspondiente por sus ingresos en el país.
Gabriela Cuevas, representante del gobierno para la organización de la justa, reveló que tras una intensa negociación se logró revertir el esquema de exenciones fiscales «arbitrarias» que se habían pactado durante la administración de Enrique Peña Nieto en 2018.
▪️Adiós a las exenciones de 10 años
Uno de los puntos más polémicos de los acuerdos heredados era una exención de impuestos para la FIFA que duraría una década. Cuevas calificó de absurdo el plazo, señalando que «ni siquiera se tarda uno diez años en organizar un mundial».
Tras el diálogo con el organismo rector del fútbol, se lograron ajustes clave:
✔️Reducción del beneficio: La exención bajó de 10 años a solo uno (2026).
✔️Cancha pareja: El beneficio solo aplicará para bienes y personas directamente relacionados con el torneo.
✔️Respeto a municipios: Se eliminaron intentos previos de exentar el pago de predial, una facultad que es estrictamente municipal.
▪️¿Quiénes pagan y quiénes no?
La funcionaria fue clara al explicar la «letra chiquita» de este nuevo acuerdo. El beneficio fiscal será extremadamente específico para evitar fugas de recaudación:
“Exenciones o cualquier tipo de beneficio fiscal sólo lo tendrán aquellos bienes o personas estricta y directamente relacionados con la celebración del torneo en nuestro país”, detalló Cuevas.
El ejemplo práctico: Si una marca deportiva es utilizada por un jugador en la cancha durante un partido oficial, podrá acceder a ciertos beneficios. Sin embargo, si esa misma marca comercializa sus productos en tiendas deportivas de cualquier centro comercial del país, deberá pagar sus impuestos completos sin ninguna ventaja.
▪️Una nueva realidad política
Cuevas subrayó que FIFA aceptó estos términos al reconocer que el México de hoy tiene una realidad legal e institucional muy distinta a la de enero de 2018. En estas mesas de trabajo participaron activamente la Secretaría de Hacienda, el SAT y la Procuraduría Fiscal, asegurando que el evento deportivo más grande del mundo deje beneficios reales a las arcas públicas del país.




