Alrededor de cien manifestantes se congregaron en el exterior del centro de detención, portando pancartas con consignas como «ICE aterroriza y criminaliza a los niños» y reclamos directos contra la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Sin embargo, la situación se salió de control cuando agentes equipados con trajes antidisturbios lanzaron proyectiles de gas.
La represión no distinguió entre activistas y prensa. Al menos dos periodistas de la agencia internacional AFP resultaron afectados; uno de los proyectiles impactó directamente a un videorreportero mientras documentaba las detenciones de los manifestantes.
▪️Liam Conejo: Un niño en el centro de una crisis política
El pequeño Liam y su padre, Adrián Conejo, fueron arrestados el pasado 20 de enero durante redadas masivas en Minnesota, estado que atraviesa una fuerte conmoción tras los recientes asesinatos de los ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Rene Wood.
Aunque la situación migratoria es tensa, el caso de Liam ha movilizado a figuras políticas de alto nivel. El congresista Joaquin Castro visitó al menor este miércoles, mientras que un juez federal otorgó un respiro a la familia al bloquear temporalmente su deportación y prohibir que sean trasladados fuera de Dilley mientras se resuelve su proceso legal.
🔎El polémico campo de Dilley bajo la lupa internacional
El centro de detención en Dilley, Texas, es conocido por albergar familias con menores bajo cargos de violar leyes migratorias. Sin embargo, los manifestantes denuncian que estos lugares son «campos de detención» donde los derechos humanos de los niños son vulnerados sistemáticamente.
»ICE aterroriza y criminaliza a los niños y Noem no va más», se leía en las pancartas de los manifestantes.
Por ahora, el destino de Liam permanece en manos de una corte de migración, pero la violencia vivida en Texas ha dejado claro que la política migratoria de Estados Unidos se encuentra en un punto de quiebre.







