El rostro de Bug Hall quedó inmortalizado en la memoria colectiva como el tierno Alfalfa en la película de los 90, Pequeños Traviesos (The Little Rascals). Sin embargo, a sus 40 años, la vida de Brandon Rowan (su nombre real) no podría estar más alejada de las alfombras rojas. El actor asegura haberse “auto-cancelado” de la industria para vivir bajo un estricto voto de pobreza en las montañas de Arkansas.
Lo que para muchos sería una pesadilla, para Hall es una liberación espiritual. Actualmente reside con su esposa, Jill de Groff, y sus cinco hijos en una autocaravana dentro de un terreno de 80 acres, donde dependen únicamente de un pozo de agua y un generador eléctrico.
▪️Entre la fe radical y la desconexión total del sistema
Hall se define a sí mismo como un “extremista católico radical” y asegura que renunciar a todo lo que ganó como estrella infantil fue una decisión consciente. Tras donar sus ahorros y pertenencias, el actor busca una vida de autosustentabilidad absoluta: planea construir su propia casa, una represa hidroeléctrica y hasta una iglesia en su propiedad.
“Mi objetivo es mantener una vida lo más libre posible de cualquier necesidad de ingresos”, confesó en una reveladora entrevista con el Daily Mail. “Si surge una necesidad financiera, salgo a buscar algún trabajo ocasional por efectivo”.
Esta filosofía se extiende a la crianza de sus hijos, a quienes educa en casa bajo la firme convicción de alejarlos de la educación tradicional y la universidad, instituciones que califica como un «sinsentido».
🚨Un arresto en 2020: El «despertar» que lo cambió todo
A pesar de haber participado en proyectos de Disney y trabajar junto a figuras como Selena Gomez, el conflicto interno de Hall con Hollywood era cada vez más profundo. No obstante, el punto de quiebre definitivo ocurrió en 2020, cuando fue arrestado en Texas por inhalar latas de aire comprimido.
Aquel incidente, que ocurrió tras 15 años de sobriedad, fue descrito por el actor como una «llamada de atención» ante una vida de manipulación y adicción. Desde entonces, su postura se ha vuelto más rígida, enfrentándose a la industria por sus posturas contra el matrimonio igualitario y el aborto, además de haber sido suspendido de redes sociales por promover la disciplina corporal infantil.
❌️La «Auto-cancelación» como herramienta de libertad
Para Bug Hall, estar fuera del radar de Hollywood no es un fracaso, sino una estrategia. Al romper vínculos con los contratos y las expectativas de la industria del entretenimiento, afirma haber ganado la libertad de expresar lo que considera «verdadero y bueno».
Mientras su hija mayor sueña con fundar un convento en el terreno familiar, el hombre que una vez fue el niño más famoso de los años 90 se dedica a la construcción y a la oración, convencido de que su antigua carrera en el cine fue, en sus propias palabras, “un gran montón de nada”.





