A partir de la segunda mitad de 2026, el sistema bancario mexicano implementará una de las reformas más estrictas en materia de seguridad financiera de los últimos años. Con el objetivo de combatir el lavado de dinero y blindar a los usuarios contra el fraude, la Asociación de Bancos de México (ABM) ha establecido nuevos protocolos de identidad para transacciones que superen montos específicos.
▪️El nuevo umbral: 140,000 pesos
Desde el 1 de julio de 2026, cualquier operación en efectivo que iguale o supere los 140,000 pesos requerirá un proceso de validación reforzado. No bastará con la presencia física del cliente; las instituciones exigirán:
Identificación oficial vigente: (INE o Pasaporte).
Validación Biométrica: El uso de huellas dactilares, reconocimiento facial o escaneo de iris para confirmar que quien realiza la operación es efectivamente el titular de la cuenta.
▪️¿Por qué se implementan estas medidas?
Este endurecimiento en las reglas no es casualidad. Responde a un entorno de mayor vigilancia por parte de autoridades nacionales e internacionales:
Sanciones de la CNBV: La Comisión Nacional Bancaria y de Valores ya ha impuesto multas que suman 185 millones de pesos a tres bancos por fallas en sus protocolos de prevención.
Presión Internacional: Autoridades de los Estados Unidos han detectado irregularidades en el flujo de efectivo en México, lo que ha acelerado la adopción de sistemas de intercambio de información en tiempo real.
Vanguardia Tecnológica: México busca posicionarse como un referente global en transparencia financiera, excediendo incluso los requerimientos de la regulación actual.
▪️Impacto en sucursales y cajeros
La medida será integral. Los usuarios deben estar preparados para encontrar estas exigencias tanto en las ventanillas de sucursal como en cajeros automáticos de última generación que ya cuenten con lectores biométricos integrados. La intención es que cada movimiento de capital importante quede registrado bajo una identidad digital verificable y rastreable.




