A poco más de 100 días para que el balón ruede en el Estadio Azteca, las palabras de Lionel Messi han resonado con fuerza en el entorno de la Selección Mexicana. En una charla distendida con su compatriota y portero de Tigres, Nahuel Guzmán, el capitán de la Albiceleste confesó su deseo de evitar un nuevo enfrentamiento contra el «Tri» en la justa mundialista. Tras los intensos duelos de eliminación directa en años anteriores y el ríspido encuentro en Qatar 2022, el astro prefiere que ambas escuadras sigan caminos separados.
▪️El factor localía: El arma de doble filo para el «Vasco»
Messi, conocedor de las pasiones que despierta el fútbol en territorio azteca, analizó el impacto que tendrá para México jugar ante su gente. Con la inauguración programada frente a Sudáfrica, el «Vasco» Aguirre tendrá la ventaja —y la carga— de un país volcado en las gradas. «Jugar de local influye… para bien o para mal. Si se le va bien se verá más de local; y si no, también se verá más. Influye», advirtió Leo, subrayando que la presión del público puede ser el impulso definitivo o un peso paralizante si los resultados no acompañan desde el debut.
🗣Entre el «chingar» y la historia de los «Mata-Mata»
La entrevista tomó un tinte coloquial cuando se abordó la cultura mexicana, incluso citando las interpretaciones de narradores como Christian Martinoli y Luis García sobre el verbo «chingar». Sin embargo, el tono volvió a lo deportivo al recordar los cruces históricos. «Nos cruzamos mucho y en las competiciones importantes, partidos de mata-mata», recordó Messi, haciendo alusión a los octavos de final que han dejado a México fuera de combate en el pasado. Para 2026, el deseo del «10» es que México aproveche esta «linda oportunidad» de local sin tener que verse las caras nuevamente con la Argentina campeona del mundo.




