La ciudad de Guadalajara se encuentra en estado de máxima alerta. Decenas de unidades del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional han establecido un cerco de seguridad absoluto alrededor de la funeraria donde es velado Nemesio «El Mencho» Oseguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Tras una semana de su muerte en un operativo castrense, el cuerpo del capo fue entregado a sus familiares por la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México y trasladado bajo estricta vigilancia a la capital jalisciense. Un helicóptero militar sobrevuela de forma permanente la zona para detectar cualquier movimiento sospechoso, mientras las fuerzas federales buscan evitar incursiones de grupos rivales durante el funeral programado para este lunes.
▪️El costo de la caída de un imperio
El abatimiento de Oseguera desató una ola de violencia sin precedentes en el país:
Narcobloqueos: El CJNG respondió con ataques en 20 de los 32 estados de México.
Saldo trágico: Los enfrentamientos derivados del operativo y las represalias han dejado más de 70 personas fallecidas.
Fin de la búsqueda: Estados Unidos, que ofrecía 15 millones de dólares por su captura, cierra uno de sus expedientes más prioritarios.
El despliegue en Guadalajara no solo busca resguardar el recinto funerario, sino enviar un mensaje de control ante la posible reestructuración del cártel más poderoso de la región.




