El regreso de Sergio Mayer a su curul en la Cámara de Diputados desató una ola de críticas y confrontaciones internas dentro de la fracción parlamentaria de Morena. Sus compañeros de partido cuestionaron severamente su participación en el programa La Casa de los Famosos de Telemundo, acusándolo de anteponer intereses personales y comerciales sobre su responsabilidad con la ciudadanía.
Durante la sesión, legisladores del movimiento guinda manifestaron su molestia, señalando que la exposición mediática del actor de 59 años atentó contra los principios de la organización y afectó la percepción pública del partido.
▪️El reclamo de la bancada: «Suplente sí, Mayer no»
En un mensaje directo y visiblemente hostil, los diputados le hicieron saber que el desempeño de su suplente, Luis Morales, fue satisfactorio y que este último sería bienvenido de vuelta. Aunque Mayer ofreció disculpas por las distracciones generadas, defendió su posición bajo los siguientes argumentos:
Derecho legal: Afirmó que su reincorporación no es una concesión, sino un derecho tras haber cumplido con el proceso de licencia correspondiente.
Intereses personales: Señaló que sería «hipócrita» negar que todos los legisladores tienen intereses externos y agendas individuales.
▪️Incertidumbre y futuras licencias
A pesar de que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena mantiene un proceso abierto para definir su permanencia en la bancada, Mayer no mostró señales de retractarse. Al ser abordado por medios de comunicación a su salida del recinto, el diputado federal fue enfático: no descarta solicitar una nueva licencia en el futuro para integrarse a proyectos similares de televisión.
Esta postura ha profundizado la división interna, dejando en el aire si el actor continuará representando las siglas del partido o si será separado de la fracción parlamentaria ante lo que sus colegas consideran una falta de compromiso legislativo.




