El secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, Raúl Quiroga Álvarez, informó que la franja fronteriza de Tamaulipas, encabezada por Nuevo Laredo, se mantiene en semáforo rojo dentro del esquema estatal de monitoreo. Esta medida responde a los niveles críticos de almacenamiento registrados en las presas internacionales que abastecen a la región.
A pesar del escenario de baja disponibilidad, la autoridad estatal fue enfática al señalar que el suministro para el consumo humano se encuentra plenamente garantizado, aunque se requiere de un manejo extremadamente eficiente por parte de la ciudadanía y los organismos operadores.
⭕️Factores de la crisis: Presas La Amistad y Falcón
La condición de alerta máxima en el norte del estado está vinculada directamente con el descenso histórico en los niveles de:
📍Presa La Amistad: Fuente primaria de abastecimiento para los municipios fronterizos.
📍Presa Falcón: Cuyo bajo almacenamiento impacta la disponibilidad de riego y uso doméstico en la zona de la frontera chica y el Bajo Río Bravo.
🔴Municipios en condición crítica (Rojo)
Además de la franja fronteriza, el semáforo rojo se extiende a la capital del estado y zonas del altiplano:
📍Frontera: Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo, Gustavo Díaz Ordaz, Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y Matamoros.
📍Centro y Altiplano: Ciudad Victoria y Tula.
▪️Contrastes regionales: Amarillo y Verde
El monitoreo estatal revela una disponibilidad diferenciada en el resto de las cuencas del estado:
🟡Semáforo Amarillo (Condición Media): Las cuencas de los ríos San Fernando y Soto la Marina. En estas zonas, el abastecimiento se refuerza mediante el uso de pipas y obras de infraestructura emergentes.
🟢Semáforo Verde (Disponibilidad Suficiente): La cuenca del río Guayalejo–Tamesí, que actualmente cuenta con niveles óptimos en sus fuentes de captación para el sur de Tamaulipas.
La Secretaría de Recursos Hidráulicos exhortó a las COMAPAS de todo el estado a redoblar esfuerzos en la reparación de fugas y en la promoción de una cultura del ahorro, ante un panorama climático que exige previsión y responsabilidad social.




