En una decisión unánime que busca transformar el bienestar de las nuevas generaciones, el Congreso de Tamaulipas ha oficializado un incremento en la carga horaria de educación física. La iniciativa responde a la urgente necesidad de combatir el sedentarismo y los altos índices de sobrepeso infantil, estableciendo la movilidad como un pilar fundamental en la formación académica.
▪️Un escudo contra las enfermedades crónicas
La propuesta, impulsada por la diputada Yuriria Iturbe, establece que las escuelas públicas deberán impartir hasta dos horas semanales de actividad física obligatoria. Durante su intervención, la legisladora fue enfática al señalar que la falta de acción inmediata representa una «herencia de enfermedades» para el futuro. Al integrar más movimiento en la rutina escolar, se busca no solo mejorar la condición física de niñas, niños y adolescentes, sino también fortalecer su salud emocional y su capacidad de explorar el entorno.
▪️Implementación gradual y enfoque integral
Esta reforma no se limita únicamente al ejercicio; promueve una cultura de vida activa que fomenta la disciplina y el trabajo en equipo dentro del sistema de educación pública. La transición hacia este nuevo esquema se realizará de manera paulatina, adaptándose a la infraestructura de cada plantel y a la disponibilidad del personal docente.
Con esta medida, Tamaulipas alinea sus esfuerzos con las políticas de salud estatales y federales, enviando un mensaje claro: garantizar infancias activas es una prioridad estatal para asegurar un futuro más saludable y equitativo.




